La Grand Place de Bruselas: Un Viaje a través de la Historia y la Arquitectura

¡Bienvenidos, viajeros! Hoy nos encontramos en el corazón de Bruselas, en la emblemática Grand Place, una joya arquitectónica que ha sido el epicentro de la vida en la ciudad durante siglos. ¿Están listos para un viaje en el tiempo? ¡Vamos allá! Historia de la Grand Place: Un Viaje en el Tiempo La Grand Place, o […]

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¡Bienvenidos, viajeros! Hoy nos encontramos en el corazón de Bruselas, en la emblemática Grand Place, una joya arquitectónica que ha sido el epicentro de la vida en la ciudad durante siglos. ¿Están listos para un viaje en el tiempo? ¡Vamos allá!

Historia de la Grand Place: Un Viaje en el Tiempo

La Grand Place, o Grote Markt en flamenco, ha sido el centro neurálgico de Bruselas desde el siglo XII. A lo largo de los años, ha sido testigo de mercados florecientes, festivales vibrantes, e incluso de la devastación del bombardeo francés de 1695. Pero como el ave Fénix, la Grand Place resurgió de sus cenizas, transformándose en la majestuosa plaza que vemos hoy.

Cómo llegar a la Grand Place

Llegar a la Grand Place es sencillo. Si estás en el centro de la ciudad, puedes llegar a pie, disfrutando del encanto de las calles adoquinadas de Bruselas. Si prefieres el transporte público, las estaciones de metro más cercanas son Gare Centrale y De Brouckère. Desde allí, la Grand Place está a solo unos minutos a pie.

Arquitectura de la Grand Place: Un Festín para los Ojos

La Grand Place es un verdadero festín para los ojos, con su mezcla ecléctica de estilos arquitectónicos gótico, barroco y neogótico. Aquí, cada edificio cuenta su propia historia.

El Ayuntamiento, con su torre gótica de 96 metros de altura, es el edificio más famoso de la plaza. En su cima, la estatua de San Miguel, patrón de Bruselas, vigila la ciudad. El interior es igualmente impresionante, con salas ricamente decoradas que te transportarán a otra época.

Frente al Ayuntamiento, la Casa del Rey o “Casa del Pan” alberga el Museo de la Ciudad de Bruselas. Aunque su nombre pueda inducir a error, nunca fue una residencia real, sino un edificio administrativo. Su fachada neogótica es un espectáculo en sí misma.

Las Casas de los Gremios son una serie de edificios que bordean la plaza, cada uno con su propia historia. Desde la Casa del Cisne, donde Karl Marx solía reunirse, hasta la Casa de los Panaderos con su estatua de San Aubert y la Casa de los Cerveceros, que ahora es el Museo de los Cerveceros.

Finalmente, la Casa de la Estrella, hogar del gremio de los carniceros, es fácilmente reconocible por la estatua dorada de San Pedro en su fachada.

¿Qué más hacer cerca de la Grand Place?

Después de empaparte de la historia y la arquitectura de la Grand Place, puedes explorar las calles adyacentes llenas de tiendas de chocolates, cervecerías y restaurantes. No te pierdas la oportunidad de probar las famosas patatas fritas belgas o un delicioso gofre.

A pocos pasos de la Grand Place, encontrarás el Manneken Pis, la estatua de un niño orinando que se ha convertido en un símbolo de la ciudad. También puedes visitar la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, una impresionante catedral gótica que data del siglo XIII.

En resumen, la Grand Place es más que una plaza, es un viaje a través de la historia, la cultura y la arquitectura de Bruselas. Así que, ¿a qué esperas? ¡Ven y descubre la Grand Place por ti mismo!

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